Cómo construir una buena

Relación de pareja

En este artículo queremos brindarte toda la información posible sobre la relación de pareja. Esta será una guía que te puede servir para que puedas trabajar en tu relación y construirla de manera adecuada. ¿Estás listo para llevar tu relación al siguiente nivel?

 

 

Usamos la palabra “construyendo” cuando hablamos de una relación de pareja porque creemos firmemente en que una relación se construye constantemente. Por el contrario, muchos piensan que una relación es algo que funcionará de la misma forma para siempre.

 

Una relación, por más nueva o antigua que sea, puede ser destruida, puede acabarse. La fragilidad de una relación yace en las manos de las dos personas que la componen.

 

¿Qué es una relación de pareja?

En una relación de pareja, dos personas se unen en un vínculo íntimo y comprometido. Es una conexión emocional y afectiva en la que existe una colaboración mutua, apoyo, comunicación y un deseo compartido de construir una vida juntos. Una relación de pareja implica compartir objetivos, valores y responsabilidades, así como brindarse amor, respeto y comprensión mutua.

 

Tipos de relación de pareja

En el contexto de pareja analizado desde la logoterapia, no se habla de tipos de relación de pareja, sino más bien de formas de relacionarse con el otro.

 

Viktor Frankl nos ofrece una visión reveladora de nuestras formas de relacionarnos. Esto es de gran valor en terapia, ya que revela nuestra madurez no solo psicosexual, sino también espiritual. Al comprender esto, podemos descubrir las motivaciones detrás de nuestra actitud hacia la pareja, incluyendo la elección de pareja y nuestros patrones de comportamiento.

 

Al profundizar nuestra conciencia, podemos discernir si nuestras acciones son impulsadas por valores personales o por necesidades y vacíos emocionales. Según Frankl, nuestra madurez determina cómo nos relacionamos con el otro. De esta forma, existen tres formas de relacionarnos en pareja:

 

Relación desde la dimensión corporal o física

La forma de relacionarse desde la dimensión física  se centra principalmente en la apariencia externa del otro y en la búsqueda de placer y satisfacción. En este nivel, el interés relacional se basa en la atracción sexual y la elección de pareja se fundamenta principalmente en la atracción física.

 

Sin embargo, las relaciones basadas únicamente en esta dimensión tienden a ser insatisfactorias en última instancia. El placer experimentado es fugaz y efímero, careciendo de una conexión emocional profunda. Esta actitud superficial desgasta a la pareja y agrava su situación existencial.

 

Relación desde la dimensión psicológica 

La dimensión psicológica de las relaciones de pareja implica que la intencionalidad del enamorado trasciende lo físico y lo sexual, dirigiéndose hacia las características y rasgos de personalidad del otro, lo que Frankl denomina “lo erótico”.

 

En este nivel, la persona se siente conmovida por la emotividad y la psique original del otro, buscando una conexión con una determinada forma de ser. Esta es la razón por la cual surge la famosa pregunta: “¿Cuál es tu tipo de hombre o mujer?”, donde la respuesta revela las características de personalidad que atraen y pueden coincidir con las expectativas individuales, en busca de vivir una relación perfecta.

 

Podríamos considerar que tanto el primer como el segundo nivel de relación son lo que llamamos “enamoramiento”, de acuerdo con Frankl.

 

Relación desde el nivel espiritual 

La dimensión espiritual en las relaciones de pareja es el nivel más elevado y profundo, puesto que va más allá de la apariencia externa y se conecta con la esencia única del ser amado.

 

En este nivel, el amor auténtico reconoce la irrepetibilidad del otro y trasciende las capas superficiales de la persona. La intimidad sexual se transforma en una expresión del amor y la realización de valores. Esta conexión espiritual permite mantener una relación significativa y duradera, incluso ante el paso del tiempo y los cambios físicos y de personalidad. El amor auténtico perdura más allá de la muerte o la ausencia física, brindando una profunda conexión existencial con el ser amado.

comunicación que transforma

Características de una buena relación

Cuando existe una relación saludable, ambos miembros se apoyan y se complementan, y, sobre todo, trabajan juntos en pro de resolver conflictos y mantener la armonía y el bienestar de la relación. Existe comunicación abierta, y hay confianza en el actuar de cada uno. Estas características de una buena relación de pareja deben estar presentes, y hay muchas más a tener en cuenta.

La importancia de las relaciones saludables

Las relaciones están presentes en todos los contextos en los cuales nos encontramos diariamente. Por ejemplo: en el ambiente, con los amigos, objetos personales, en la oficina, con tu jefe, con tus seres queridos, contigo mismo, y con esa persona especial con la cual formas un vínculo sentimental, y a la cual llamas de diferentes formas: pareja, esposo, esposa, novio o novia.

 

Las relaciones de pareja sanas nos brindan apoyo emocional, compañía y conexión profunda con otra persona. Estas relaciones satisfactorias nos ayudan a desarrollar un sentido de vida y seguridad, lo cual es crucial para nuestro bienestar psicológico.

 

Una relación de pareja saludable también nos brinda la oportunidad de crecer y evolucionar como individuos (a diferencia de un noviazgo tóxico). A través de una comunicación abierta y respetuosa, podemos compartir nuestras alegrías, preocupaciones y desafíos con nuestra pareja, lo que nos permite obtener una perspectiva diferente y encontrar soluciones conjuntas.

 

Además, una relación de pareja sana nos ayuda a desarrollar habilidades de resiliencia y a afrontar los altibajos de la vida de manera más efectiva.

 

Las relaciones cambian constantemente, están en movimiento. Cuando mantenemos una relación de pareja saludable, también mejoramos nuestra calidad de vida en general. La conexión emocional y la intimidad que experimentamos en una relación satisfactoria nos brindan una sensación de felicidad y plenitud.

 

Las relaciones de pareja requieren de una total y cuidadosa atención. ¿Cómo podrías saber si tu relación será un éxito o un fracaso? Debes responder lo siguiente:

Estas son solo algunas preguntas que te pueden direccionar a construir una mejor relación. Te sorprenderías de la cantidad de personas que se divorcian o separan al cabo de unos meses por no conocer estas preguntas de antemano.

¿Qué se requiere para mantener una buena relación de pareja?

mantener buena relación de pareja

Ya sabes que una relación requiere de tu tiempo y dedicación. Y esto no para allí. Algunos estudios dicen que el amor en una relación se pierde luego de tres años, incluso han llegado a recomendar cambiar de pareja como una solución para eso. Nosotros no estamos de acuerdo con esas afirmaciones.

 

Muchos nos han preguntado. ¿Cómo mantenemos vivo el amor? Este permanecerá vivo SOLO si es alimentado constantemente por ambos. Hay aspectos fundamentales que se deben trabajar para mantener una pareja unida.

 

Es de esperar que, si durante los primeros tres años como pareja o matrimonio permiten que la rutina y la monotonía sea el pan de cada día, la pasión se perderá inevitablemente. Es decir, el primer amor se apagará, y quedará solo una relación donde el uno se ha acostumbrado al otro, y tal vez continúan juntos, pero sin pasión, o en el peor de los casos, habrá una ruptura amorosa

 

Podemos darte tips para renovar la pasión en tu relación. Y entre ellos, el más importante es esforzarse constantemente por dar lo mejor de ti a la relación, y no nos referimos a los regalos. Nos referimos a tu completa atención y compromiso, a respetar los espacios íntimos como pareja, a no permitir que otras actividades les reste tiempo de calidad.

 

No sobra mencionar el manejo de las emociones en la relación. Cuando una relación lleva un buen tiempo, es muy factible que surjan obstáculos, problemas financieros, situaciones incómodas, frustración, entre otros problemas. Para construir una buena relación de pareja debes saber controlar bien tus emociones. Esa es la clave entre el éxito y el fracaso de tu noviazgo o matrimonio.

¿Estás con la persona indicada?

Hemos conocido muchas parejas que se han separado simplemente porque no conocían a profundidad a la otra persona. Esto es crucial para garantizar el éxito de la relación de pareja.

 

Algo que te puede servir en este caso es tener un proyecto de vida claro. Solo cuando sabes lo que anhelas en la vida, es que puedes estar seguro de la persona con la que quieres compartir tus mejores momentos, y tu intimidad. Muchos se dejan llevar por la pasión y por la diversión, pero eso no es suficiente para que la relación prospere.

¿Sabes lo que estás buscando en tu relación?

Una relación de pareja no puede ser sana cuando no hay un norte claro. Imagina que quieres correr una maratón, simplemente porque pensaste que era una buena idea. En lugar de entrenar, te dispones a ver videos y conocer un poco de cómo funciona la competencia.

 

El día de la carrera, sientes que puedes vencer a cualquier persona, pero resulta, que no estás preparado. Lo más probable es que puedas correr unos cuantos metros, pero no llegarás a la meta en el primer lugar.

 

De la misma forma, tienes que tener claridad sobre tus objetivos personales en la relación de pareja, y a partir de allí, comenzar a prepararte, actuar y construir lo que sí quieres para tu vida.

Comunicación auténtica

La comunicación en la pareja es una piedra angular para la construcción de una relación sólida y saludable. Cuando los miembros de la pareja se comunican de manera abierta, clara y respetuosa, se crea un ambiente de confianza y comprensión mutua. La comunicación auténtica en la pareja implica expresar libremente pensamientos, emociones y necesidades, así como escuchar activamente a la otra persona sin juzgar ni interrumpir. A través de una comunicación auténtica, la pareja puede fortalecer los vínculos emocionales, resolver conflictos de manera constructiva y mantener una conexión profunda y significativa.

 

Autenticidad no solo implica la expresión verbal, sino también la atención a los lenguajes no verbales, como expresiones faciales, gestos y tono de voz. Además, es importante cultivar un ambiente de apertura y confianza en el que ambos miembros de la pareja se sientan seguros para compartir sus pensamientos y emociones más íntimos.

 

Comunicarse requiere de escucha activa, empatía y disposición para comprender y validar los sentimientos y experiencias del otro. Al fomentar una comunicación abierta y saludable, la pareja puede construir una base sólida para la resolución de problemas, el crecimiento mutuo y el fortalecimiento de su conexión emocional a lo largo del tiempo.

Respeto mutuo

El respeto es vital en una relación de pareja. Es un pilar fundamental en una relación de pareja saludable. Se basa en el reconocimiento y la valoración de la individualidad, los límites y los derechos de cada miembro de la pareja. Cuando existe un respeto mutuo, se establece un ambiente de confianza, seguridad y dignidad en la relación. Esto implica escuchar y validar las opiniones y sentimientos del otro, así como tratarlo con cortesía, consideración y empatía.


El respeto mutuo en la pareja se manifiesta en el trato equitativo
, la comunicación respetuosa y la ausencia de violencia física, emocional o verbal. Cada miembro de la pareja tiene derecho a expresar sus necesidades, opiniones y deseos, y es responsabilidad de ambos escuchar y tener en cuenta la perspectiva del otro. El respeto mutuo implica también establecer y mantener límites claros, respetando la autonomía y la individualidad de cada persona. Cuando el respeto mutuo es cultivado y priorizado en la relación de pareja, se sientan las bases para una convivencia saludable, el crecimiento personal y la construcción de un amor duradero.

Apoyo emocional

relaciones de pareja

El apoyo emocional en la pareja desempeña un papel crucial para el bienestar individual y la fortaleza de la relación. Consiste en brindar comprensión, consuelo y respaldo a la pareja en momentos de dificultad, estrés o alegría. Implica estar presente de manera activa y receptiva, escuchando atentamente y validando las emociones y experiencias del otro. Este tipo de apoyo crea un ambiente de seguridad y confianza, donde ambos miembros de la pareja se sienten respaldados y comprendidos.

 

Apoyar emocionalmente a la pareja no solo implica estar presente en los momentos difíciles, sino también celebrar los logros y alegrías de la otra persona. Es brindar aliento, felicidad y motivación, compartiendo momentos de felicidad y orgullo mutuo. Además, el apoyo emocional se manifiesta a través de gestos de cariño, palabras de aliento y demostraciones de amor y aprecio. El apoyo emocional mutuo en la pareja no solo fortalece el vínculo entre ambos, sino que también contribuye al crecimiento individual, la resiliencia y la satisfacción en la relación.

Intimidad y conexión emocional

La intimidad va más allá de la atracción física y se basa en la capacidad de compartir de manera profunda y auténtica nuestras emociones, pensamientos y experiencias más íntimas con nuestra pareja. Implica una apertura emocional y una vulnerabilidad mutua, donde nos sentimos seguros para revelar nuestros miedos, deseos y sueños más profundos.

 

La conexión emocional en la pareja se construye a través de la empatía, la comprensión y la aceptación incondicional del otro. Es el lazo que une a dos personas en un nivel emocional profundo y les permite experimentar un sentido de cercanía y complicidad. La conexión emocional implica escuchar activamente, expresar nuestros sentimientos y necesidades de manera clara y respetuosa, y estar dispuestos a apoyar y acompañar a nuestra pareja en su crecimiento personal y emocional. Cuando existe una verdadera conexión emocional, la pareja se convierte en un refugio seguro donde ambos se sienten amados, valorados y comprendidos.

Compromiso y trabajo en equipo

El compromiso implica estar dispuesto a invertir tiempo, esfuerzo y energía en la relación, así como tener actos de servicio y tomar decisiones conscientes para el beneficio mutuo. Es el compromiso de mantener la relación como una prioridad y trabajar activamente en su crecimiento y desarrollo a lo largo del tiempo.

 

El trabajo en equipo en la pareja implica colaborar de manera efectiva, estableciendo objetivos comunes y buscando soluciones conjuntas a los desafíos y obstáculos que puedan surgir. Se trata de compartir responsabilidades, tomar decisiones juntos y apoyarse mutuamente en la consecución de objetivos individuales y compartidos. El trabajo en equipo en la pareja implica comunicación abierta y respetuosa, negociación y flexibilidad, y la disposición de cada miembro de la pareja a contribuir activamente al bienestar y la felicidad de ambos.

 

Cuando existe un compromiso sólido y un trabajo en equipo efectivo, la pareja se convierte en un sistema cooperativo y de apoyo mutuo. Ambos miembros se sienten respaldados y valorados, y trabajan juntos para superar desafíos, celebrar logros y construir una vida compartida significativa. El compromiso y el trabajo en equipo en la pareja fortalecen los vínculos emocionales, promueven el crecimiento y el desarrollo individual, y generan una base sólida para una relación duradera y satisfactoria.

La gestión de conflictos de manera constructiva

En lugar de evitar o reprimir los conflictos, es importante abordarlos de manera abierta y respetuosa, buscando soluciones mutuamente satisfactorias.

 

Para gestionar los conflictos de manera constructiva, es fundamental practicar la comunicación efectiva y escuchar activamente a la pareja. La forma de abordarlos también dependerá de los diferentes temperamentos de los miembros de la relación.

 

Una estrategia útil para gestionar los conflictos de manera constructiva es utilizar “yo” en lugar de “tú” al expresar preocupaciones o quejas. Esto implica hablar desde nuestra propia perspectiva y emociones, evitando culpar o atacar a la pareja. Por otro lado, es importante practicar la empatía, tratando de entender los sentimientos y puntos de vista del otro. Al hacerlo, creamos un espacio seguro donde ambas partes pueden expresar sus necesidades y preocupaciones sin temor a ser juzgados.

 

Otra estrategia valiosa es buscar soluciones de compromiso y negociación. En lugar de buscar ganar o imponer nuestra posición, es fundamental encontrar un terreno común donde ambas partes se sientan satisfechas. Esto implica escuchar las necesidades y deseos de la pareja, y estar dispuestos a ceder en algunos aspectos para encontrar una solución que sea aceptable para ambos.

Al gestionar los conflictos de manera constructiva, se fortalece la relación de pareja, y se crea un ambiente de confianza y cooperación.

El reto de mantener una relación de pareja saludable

Mantener una relación de pareja sana implica cultivar un sentido de significado y propósito compartido. Es importante explorar y descubrir el propósito más profundo de nuestra relación, es decir, qué nos motiva y nos inspira a estar juntos. Identificar y nutrir esta conexión de significado nos ayuda a mantener una visión clara de lo que queremos lograr como pareja y a establecer objetivos y valores compartidos.


Adicionalmente, es vital cultivar un
clima de responsabilidad y crecimiento mutuo en la relación de pareja. Esto implica asumir la responsabilidad de nuestro propio crecimiento y desarrollo, así como apoyar y alentar el crecimiento del otro. 


Motívate a buscar oportunidades de aprendizaje y transformación en la relación, a través de la superación conjunta de desafíos y la búsqueda de un mayor sentido de plenitud y autotrascendencia.

Las relaciones de pareja sanas requieren trabajo constante